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El Seminario de PEdagogía Universitaria de la FFyL de la UNAM

 
Benito Guillén Niemeyer
Licenciado en pedagogía. Candidato al grado de doctor
Profesor de la FFL de la UNAM
bguillen@ciap.com.mx

 

El Seminario de Pedagogía Universitaria fue un proyecto concebido por el doctor Enrique Moreno y de los Arcos, para contribuir a la reflexión sobre el quehacer educativo en las distintas esferas del ámbito universitario, particularmente dentro de nuestra querida Universidad Nacional Autónoma de México. Fue un proyecto largamente anhelado y madurado por el Dr. Moreno ya que era palpable -para él- la necesidad de contar con un espacio para la discusión de la innovación y del sentido de la educación superior, confrontando el punto de vista pedagógico con el de otros actores de la actividad concreta en la Universidad. La ubicación no podía ser otra que en nuestra Facultad de Filosofía y Letras ya que en ella estaba asentada y afectivamente ligada la vida académica del Dr. Moreno

El Seminario, según lo pensó, debía tener una doble finalidad, por una parte, constituirse en una tribuna experta para aquellos que en su práctica educativa se preocupan por hacer algo más que sólo cumplir con una obligación docente, generando estrategias y procedimientos que tienen la finalidad de enriquecer los procesos formativos de sus alumnos y que están dispuestos a confrontar su experiencia con sus pares y con un grupo de pedagogos; por otra parte, ser un foro para la discusión y análisis de la problemática de la educación superior, así como para conocer de las investigaciones que en este campo se realizan en distintas dependencias e instituciones universitarias.

Así mismo se debía estudiar la posibilidad de realizar proyectos de investigación inter e intradisciplinarios en el área de atención del Seminario, considerando la limitación de recursos con los que contaba el Seminario.

Desde luego que la actividad del Seminario adquiriría mayor significación en la medida en que fuera posible divulgar los resultados de su actividad, concretándose en publicaciones que dieran cuenta de las experiencias y trabajos de investigación presentados en el mismo.

Las intenciones e ideas del Dr. Moreno y de los Arcos, fruto de su profundo conocimiento de la Universidad y de su aguda visión pedagógica, hicieron una realidad el Seminario de Pedagogía Universitaria, el cual desde sus inicios aglutinó a especialistas de distintas áreas interesados en los temas de la enseñanza universitaria y en el sentido y orientación de la misma. Las sesiones del Seminario según las planeó el Dr. Moreno debían ser mensuales y en ellas se presentarían experiencias de toda índole disciplinaria, siempre y cuando abordaran un tema novedoso ligado con el quehacer educativo, con la posterior discusión por otros profesionales y muy especialmente los pedagogos asistentes al Seminario. Como era previsible -y la realidad le concedió la razón- las sesiones regularmente fueron ilustrativas, intensas, pero siempre respetuosas, en la discusión, siempre interesantes y con alto grado de aprendizaje para los involucrados.

El Seminario inició sus actividades en junio de 1994 y salvo por causas de fuerza mayor, ha realizado sus sesiones mensuales hasta la fecha, como fue concebido, se han abordado problemas y experiencias de la enseñanza universitaria prácticamente en todas las áreas de la actividad universitaria y como toda actividad con altibajos en los diversos órdenes, pero sobre todo llegó a constituirse en un punto de encuentro de amigos y colegas que debaten con ánimo constructivo mirando al futuro de la Universidad, de lo jóvenes que a ella asisten y del país que nos es común. Desde ese momento el doctor Moreno me distinguió con el nombramiento de subdirector del Seminario.

El Seminario adquirió relevancia y se convirtió no sólo en referente para la animosa reunión mensual, sino además, para la creación de experiencias similares dentro de la UNAM y otras instituciones de educación superior.

En noviembre de 2004 falleció el Dr. Enrique Moreno y de los Arcos y un año después su esposa y entusiasta colaboradora en sus diversos proyectos -incluido el Seminario de Pedagogía Universitaria- la Dra. Libertad Menéndez Menéndez, cuya ausencia nos es muy dolorosa, que no devastadora, ya que su ausencia no destruye, por el contrario mueve a la acción y nos conmina a continuar la tarea de la construcción pedagógica con la que estuvieron tan profunda y vitalmente comprometidos.

Pérdidas que son sentidas por los miembros del Seminario y una prueba de ello es la reunión Nº 134 que se celebró en noviembre de 2006 y que tuvo como propósito hacer un merecido homenaje a los queridos pedagogos y pilares del Seminario.

En esta reunión presentaron un sentido testimonio, como miembros del Seminario, como colegas de la Facultad de Filosofía y Letras y como amigos, el Mtro. Fidel Monroy Bautista del Colegio de Literatura Dramática y Teatro; la Dra. Marta Cervantes Ramírez del Colegio de Geografía y; la Dra. Andrea Sánchez Quintanar, del Colegio de Historia. Presentaciones que recordaron las virtudes de los homenajeados y de su trascendencia para el ámbito de la multidiscilplina que caracteriza a nuestra Facultad. Sin duda faltó el testimonio pedagógico, particularmente por la admiración y cariño que un gran número de discípulos y amigos en el ámbito de la pedagogía tuvimos y tenemos por el matrimonio Moreno-Menéndez. Quizá un problema de organización impidió redondear como debió ser el merecido homenaje.

No obstante lo anterior, el homenaje logro convocar a un número importante de asiduos asistentes a las reuniones mensuales y abrió la oportunidad de reflexionar sobre el futuro del Seminario, pero sobre todo honrar la memoria de quienes fueran maestros, guías, colegas y amigos de los que ahí estuvimos presentes.

En esa misma sesión nos fue entregado un folleto el cual es la más reciente publicación del Seminario de Pedagogía Universitaria, después de leerlo me quedo un sentimiento de gran pesar, ya que además de las imprecisiones y omisiones -queriendo hacer una apología- lo que presenta es una imagen, a mi parecer injusta, del fundador del Seminario. El Dr. Moreno tenía una memoria privilegiada, pero sobre todo no olvidaba a sus amigos; conquistaba con trabajo y resultados sus espacios de decisión, no los obtuvo nunca fortuitamente; no calificaba de “mejores” los trabajos para ser publicados, publicaba los que le eran entregados cuando existían los medios para hacerlo.

Ha sido para mi una grata experiencia personal, profesional y académica participar en el Seminario, ello me permitió una interacción próxima en la planeación, desarrollo y angustias que implicaba organizar las actividades. En las diferentes ocasiones que me toco moderar la sesión –por cierto, mi función de Subdirector y las veces que fungí como moderador son hechos que se omiten en el folleto mencionado- o bien las cinco ocasiones en que fungí como expositor pude testimoniar la importancia y seriedad que para el Dr. Moreno tenía el Seminario y los conferencistas que invitaba, lo cual no restaba el buen humor, sapiencia y agudeza de sus comentarios, siempre al final de la sesión.

De las sesiones en que participe como expositor, dos de ellas fueron muy especiales ya que compartí la mesa con el Dr. Moreno, siendo el único que tuvo ese privilegio. La primera en mayo del 2000, expusimos y debatimos sobre un tema por demás complejo y controvertido “La pedagogía universitaria al inicio del milenio” nos prometimos publicarlo, pero como era previsible ninguno de los dos cumplió. La segunda, una semana antes de su muerte, fue afectivamente intensa ya que el Dr. Moreno se encontraba sumamente delicado de salud, pero haciendo alarde de fortaleza y cariño por el Seminario y sus miembros, no quiso faltar a la celebración de los diez años de actividad. Una vez más nos dio un ejemplo de entrega y pasión por su Seminario y por la Pedagogía.

El folleto que se ha mencionado presenta una “propuesta de trabajo” incompleta. El Seminario para cumplir con sus propósitos fundacionales a mi parecer debiera considerar tres líneas de acción: Innovación en la enseñanza de las disciplinas universitarias; Análisis de acciones institucionales; e Investigación.

  1. Innovación. El Seminario debe ofrecer espacio para conocer de aquellas propuestas de metodologías, organización curricular, recursos didácticos, procedimientos y cualquier otro aspecto que en el quehacer cotidiano los profesores de las distintas escuelas y facultades realizan al impartir sus cátedras.
  2. Acciones Institucionales. La presentación y discusión de acciones relevantes que afectan el quehacer universitario, tales como, la creación de nuevas instituciones, el financiamiento de la educación superior, la evaluación, acreditación y certificación, la tipología de las instituciones, el ser y deber ser de la Universidad y otros más son asuntos que importan y preocupan a los miembros del Seminario.
  3. Investigación. Como señala el folleto, el conocimiento, asesoría y apoyo al desarrollo de investigaciones sobre la educación es asunto preponderante para los fines del Seminario: el uso de distintas metodologías, el desarrollo teórico, la instrumentación y construcción de técnicas de investigación que permiten conocer y explicar la educación superior como objeto de estudio, así como la aplicación del conocimiento a ese objeto .

El folleto tiene un acierto, completa a 134 la relación publicada con motivo de las primeras 100 sesiones efectuadas, las fechas en que se llevaron a cabo y las publicaciones del Seminario.

En fin, deseo que el Seminario mantenga el espíritu que le imprimió el Dr. Moreno y la continuidad que le dio la Dra. Menéndez, que por el bien de nuestra disciplina y de la vida universitaria continúen con éxito sus sesiones, lamento que se me haya suprimido del directorio sin aviso, pero no me es relevante, mi desempeño como subdirector siempre tuvo un carácter honorífico y desinteresado. Nadie, con excepción de sus fundadores, es pieza clave para el éxito del Seminario.

Si se quiere que el Seminario de Pedagogía Universitaria siga teniendo continuidad, debe mantener la calidad y calidez que siempre tuvo, ya que esa sí sería la mejor forma de honrar a quienes lo impulsaron y consolidaron; para esto siempre se contará con mi apoyo.

 
   
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