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Los Jóvenes Tienen la Palabra

 

Lo Personal y lo Impersonal de la Educación Superior: La Areté Frente a la Techné

 
Gustavo Adolfo Esparza Urzúa
Universidad Bonaterra
guzzz7@hotmail.com

 

1. De lo humano, la educación y lo real: un planteamiento de problema
Rodrigo Guerra ha llamado la atención sobre la necesidad de replantear la interrogante por el hombre, el sentido de la realidad sobre la que éste se pregunta y vive, en tanto que pugna por un planteamiento epistemológico que tenga como objetivo último la comprensión de lo real. Aunque, si bien es cierto que la verdad es un objeto de estudio inabarcable, el enfoque desde el que se debe partir no debe comenzar con la imposibilidad de esta meta, por el contrario se debe pensar en la verdad como el resultado de la operación intelectual que conduzca al hombre; este filósofo mexicano, se plantea si el sentido de las preguntas que el hombre ha elaborado sobre sí mismo tienen como intención abarcar un campo de conocimiento que tenga como punto de referencia lo existente, puesto que parece ser que la humanidad avanza sobre el conocimiento, pero deja de lado la «pregunta fundamental en torno a la existencia del hombre ». Juan Pablo II ha expresado esta idea de mejor forma:

Así ha sucedido que, en lugar de expresar mejor la tendencia hacia la verdad, bajo tanto peso la razón, se ha replegado sobre sí misma haciéndose, día tras día, incapaz de levantar la mirada hacia lo alto para atreverse a alcanzar la verdad del ser. La filosofía moderna, dejando de orientar su investigación sobre el ser, ha concentrado la propia búsqueda sobre el conocimiento humano. En lugar de apoyarse sobre la capacidad que tiene el hombre para conocer la verdad, ha preferido destacar sus límites y condicionamientos.

Este «replego» de la razón sobre sí misma, no sólo ha conducido a una nulificación, en muchos campos de la inteligencia, sino que ha dado paso a una reducción de las operaciones volitivas hacia sus impulsos más inmediatos, causando con ello, una «incapacidad humana para pensar en si misma desde aspectos propiamente humanos» ¿Cuál puede ser una de las causas del retroceso de la inteligencia que sólo se «piensa a si misma»? ¿Bajo que elementos se puede reorientar el diagnóstico de lo propiamente humano para que se encuentran las causas de, a mi parecer, una despreocupación de la «realidad humana en un sentido integral»?

Es verdad que, previo a la realización del diagnóstico se requieren aclarar ciertos conceptos que son confusos («sentido integral», «razón que se piensa a si misma», etc.), pero se tratará de seguir un método inverso, es decir, se expondrá un diagnóstico de una de las razones por las que el hombre se ha olvidado de su propia realidad humana y de forma progresiva se explicarán los conceptos, por lo que se parte del lo general a lo particular. La tesis (o causa) a defender en este texto será: el hombre se ha olvidado de si mismo porque ha entregado una fuerza desmedida hacia el desarrollo de una técnica (techné) desligada de la virtud (areté ).

Se parte para esta demostración del estudio sobre la cultura griega de Werner Jaeger en donde llama la atención sobre el movimiento natural que existe entre el desarrollo cultural de un pueblo y su tendencia hacia la educación. La evolución de un pueblo, según este alemán, tiene una inclinación natural por las prácticas educativas para el desarrollo de los objetivos que se tengan dentro de la comunidad. Werner Jaeger parte de la realidad de la inteligencia y la voluntad humana, él mismo se expresa así: «el hombre sólo puede propagar y conservar su forma de existencia social y espiritual mediante las fuerzas por las cuales la ha creado, es decir, mediante la voluntad consciente y la razón »; esta afirmación permite entender la necesidad imperante de a) una formulación de la cultura en un sentido sistemático y b) su transmisión consciente y organizada.

Desde esta perspectiva Enrique Moreno y de los Arcos, ha llamado al atención sobre la forma en cómo el ser humano adquiere la cultura, la aprende por un proceso sistemático de enseñanza, y por sistemático no se entiende «escolarizado» o «académico» donde de una hipótesis se sigue su demostración, sino que por sistemático entiende un proceso de comprensión de las actividades que se realizan en la cultura transmitidas por otro con mayor conocimiento y experiencia en torno a una actividad en particular que se realice; a este proceso lo llama «educación artesanal», el cual, es la base necesaria del proceso posterior al que ha llamado «educación escolar», que es el tipo de sistema que tiene como fin, tanto la comprensión de la cultura, su organización lógica y sobre todo su transmisión.

2. La reformulación de la Educación Superior: de la virtud al tecnisismo.
La areté, según se entendía en la cultura griega, era una parte fundamental del ser humano en tanto que gracias a ella, el ciudadano alcanzaba una forma superior de ser dentro de la cultura; esta palabra designaba una forma acción, una cualidad humana que disitnguía las clases sociales; la vida cultural estaba conformada por preceptos que debían ser asumidos por los griegos y llevados a la práctica para que la disitnción fuera real y plena. La areté, que era propia de los «Señores», de los «nobles», alcanzaba su expresión máxima tanto en la «acción moral» como en la «fuerza».

La conjunción entre la «acción moral» y la «fuerza», la habilidad, la capacidad de acción, fue transmitida a las generaciones jóvenes por medio de las enseñanzas de los experimentados (los jefes de gremios), los sacerdotes y los maestros. La relación se tendía siempre entre la virtud de la acción y la técnica que buscaba un fin adecuado para el propio gremio como para la cultura. Existían reglas establecidas y claras dentro de la cultura de los gemios , lo que se fue sistematizando al paso del tiempo logrando una transmisión ordenada en las aulas. Educar en términos generales, apuntaba a lo que existía de manera común en la sociedad: el profesor transmitia los valores morales a los estudiantes mientras les enseñaba a actuar y desarollar un trabajo propio dentro de la cultura que no sólo sirviera para un sotenimiento dentro de la vida social, sino que desarrollara aspectos personales, permitendo la perfección de quien desarrollaba la actividad.

Dentro de este ejercicio no quedaron exentas las universidades; el salto entre la formación unversitaria con miras a un «desarollo integral», es decir, una educación que contemplaba tanto el aspecto físico y técnico de la educación (alimentación, habilidades, destrezas) como el moral (virtudes, preceptos, estructuras de pensamiento y comprensión de la cultura) sufrió un disloque en la posmodernidad , Angelo Scola define el problema del siguiente modo:
La tecnología actual, bien distinta de la técnica tradicional, se configura como un ambiente cerrado en sí mismo, que responde cada vez menos a necesidades externas y tiende siguiendo leyes autónomas de permanencia y de evolución, a la consecución de fines internos. Como se pone de manifiesto en el campo de las biotecnologías, la ciencia y la técnica que definen sus propios objetivos partiendo exclusivamente de sus propias posibilidades intínsecas.

Se entiende pues una diferencia en el concepto de «tecnología» y se establece que la supeditación del ser humano a su propia actividad, no sólo impregnó la visión política y económica de las sociedades, sino también la visión de la educación que debía impartirse en las unviersidades; el objetivo de la educación se basó en la formación de individuos que respondieran a las necesiades de una cultura que se expandía en posibilidades tecnológicas y se reducía, en muchos campos, en sus posibilidades humanas. Sobre los cambios introducidos de esta supeditación del hombre a la práctica García Hoz ha comentado que:

....la entrada de los estudios prácticos en la Universidad determinó un aumento creciente de los alumnos universitarios. Una nueva orientación de la Universidad nacida en América relegó a segundo plano la herencia clásica de Europa. A la Universidad clásica y humanista sucedió la Universidad multitudinaria y social .

¿Qué significa «multitudinaria» y «social»? Vale la pena aquí resaltar un texto de Torstén Usen quien responde de mejor forma esta pregunta, al establecer una realidad en la que el individuo se prepara para satisfacer las demandas del mercado y no para proponer nuevas soluciones al mercado desde el rigor intelectual que debería fomentar la Universidad:

La Universidad se enfrenta a una doble tarea en la preparación de sus currícula. Por un lado, se espera que prepare a sus estudiantes para que puedan generar conocimientos nuevos. Por otro lado, está encargada de transmitir a una nueva generación de profesiones los conocimientos ya existentes. Estas dos tareas entran en conflicto con bastante facilidad, ya que la mayoría de los estudiantes no van orientados hacia puestos de investigación y por tanto no les interesa investigar. Y los que aspiran a una carrera de investigación demuestran tener más interés en la forma de transformar el conocimiento ya existente que en aceptarlo.

La Educación Superior (ES), por ese vínculo tan estrecho que pretende establecer con el trabajo –lo cual no es inadecuado- ha desequilibrado la balanza hacia el fomento de una «educación para el trabajo », que a diferencia de la «educación artesanal» que también capacitaba para el trabajo, la persona se diluye en un marco donde el ser humano se somete a las necesidades de la sociedad: la creación de masas de estudiantes como si fueran producción en serie, atiende a una despersonalización de la educación, la cual, por definición, debe fomentar las facultades humanas, incluyendo la capacidad individual para pensar de manera crítica. Es verdad que no se puede pensar que la vinculación con el trabajo sea la causa de la orientación educativa hacia la mera técnica (el sólo hacer), se deben pensar en otros factores, pero sin duda, cuando se realice la exploración de dichos factores, de alguna forma u otra se pensará en el tipo de educación que se está proponiendo (metas, actividades educativas, estrategias didácticas, etc) y la visión antropológica que la misma pedagogía se ha propuesto formar. El retorno sobre el método educativo que se sigue en las Instituciones de Educación Superior (IES) y la relación (¿la dependencia?) de éste con las demandas de las necesidades sociales, resultan casi inmediatos, por lo que resulta conveniente plantear una interrogante ¿Qué posibilidades (metas) se plantean para la Universidad?

3. La Educación Superior en México: Retos y Perspectivas
Una de las principales propuestas que se derivan de la filosofía de Karol Wojtyla con respecto a la «Educación» y por tanto en la «Pedagogía» se refieren a la posibilidad con la que el individuo cuenta para pensar sobre sí mismo . Las propuestas de este polaco con respecto a la Universidad siempre estuvieron centradas en la necesidad de una investigación constante que estuviera centrada en el conocimiento de la verdad:

La vida académica es una suerte de orientación para la vida del individuo, y en ese sentido los investigadores y maestros que imparten clases en las universidades, tienen un deber particular con cada uno de los alumnos a quienes enseñan, pero a su vez un deber social con la comunidad a la que pertenecen, puesto que se espera que de las aulas, salgan individuos capaces de vivir críticamente y actúen de forma propositiva. Es el mismo Juan Pablo II quien define a la Universidad como el lugar, por excelencia, de la búsqueda de la verdad, del análisis esmerado de los fenómenos en la constante aspiración a síntesis cada vez más perfectas y fecundas .

La investigación universitaria, si en algún momento se pensó como parte fundamental de toda universidad, ahora se debe repensar como parte de una estructura necesaria que reivindique la vida académica; la vida intelectual ha dejado de hacerse con la formalidad con la que se hacía porque ahora, la ES se piensa como una preparación referida a las demandas laborales. Heinz Dietrich Stefan en el prólogo de una reciente obra sobre el reto y futuro de las universidades abre la reflexión Universitaria planteando cinco problemas; el primer «problema es la organización interna y el financiamiento del sistema » en donde se plantea el tipo de régimen que debe desarrollarse en las universidades, el planteamiento, en último término, se enfoca a la pregunta en torno que tipo de actividad debe resaltarse desde la administración.

El segundo problema se refiere al tipo de idiosincrasia que a) debe estar sometida la Educación Superior y b) la ideología cultural que debe fomentar la ES. El tercer problema «consiste en la desvinculación de la investigación científica de los sistemas productivos del país, circunstancia negativa que coloca el trabajo cotidiano del investigador en un vacío productivo y de estímulos de retribución ». El cuarto problema se refiere a la huída que los profesores e investigadores realizan para la actualización de los saberes nacientes, este es un problema definido por Juan Arana como particulocentrismo. Como quinto y último, el gran problema que se arrastra en las Universidades, comienza en la Educación Básica y Media, problemas que no se pueden resolver fácilmente en las IES.

Estos problemas que se plantean no sólo sirven de introducción para reflexionar sobre ellos a lo largo de la serie de ensayos que prologa, sino que se presenta como un buen planteamiento de los retos y perspectivas de la ES. Antes de continuar se debe recordar la alusión y propuesta que Karol Wojtyla realizó a la Educación ¿Cuál es la relación que existe entre estos cinco planteamientos y la autoconciencia del individuo? En términos generales, tanto la propuesta wojtylana como los retos referidos apuntan a un mismo vértice en el sentido que, por medio del fomento de una conciencia de la realidad, puede desarrollarse la vida académica, pues ¿no es acaso que estos planteamientos se dirigen a repensar lo que se hace dentro de la vida académica? Pues ¿no es que la investigación en las IES debe orientarse a pensar la propia existencia?

La propuesta de Karol Wojtyla sobre la valorización de la persona por sí misma, no sólo expresa y abre una nueva concepción dentro de la filosofía del hombre, sino que establece un nuevo estado de tensión a nivel educativo y sobre todo en las IES, puesto que, si se retoman las propuestas de Heinz Dietrich se comprende que la investigación debe estar orientada a la reformulación de los principios que permitan a los individuos desarrollarse de mejor forma; es así que, Lawrence Stenhouse plantea un modelo curricular en el que el maestro sea el encargado de evaluar el desarrollo de los alumnos. El profesor-investigador, como lo nombra este diseñador norteamericano, está en constante búsqueda de la realidad de los alumnos, que, a su vez, son formados para conocer una realidad más abierta, más plena.

Con esto dicho se ven algunos aspectos que se enumeran a manera de conclusión:

  • La Universidad (y en general la educación) debe retomar el sentido de la realidad humana para que sea desde la práctica educacional como la persona adquiera una visión de su realidad humana.
  • La perdida del «sentido humano», tiene como base, una separación entre los valores que permiten fomentar la dignidad de la persona y las acciones que realiza la persona en su desarrollo social.
  • La educación encuentra una despersonalización importante en el momento en que el hombre se ve referido a las circunstancias y se comienza una educación masificada que permita satisfacer las demandas culturales.
  • La investigación, es un reto de la vida universitaria que debe considerar no sólo los aspectos de innovación en el campo de estudio en que se profundiza sino también, en la integración de los elementos que permitan una conjunción de los valores propios de la vida humana.
 
   
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