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Iniciaré el presente con un esbozo
acerca del fracaso escolar o rendimiento
académico para llegar así al
concepto de reprobación, en segundo
término se presentan los tres
modelos de enseñanza que se imparten
en la Facultad de Medicina, con la
finalidad de que el lector adquiera un
panorama de la cuestión a tratar.
El término de fracaso escolar es el
que en muchos países se ha acuñado
para referirse a aquellos alumnos
que “…al finalizar su permanencia en
la escuela no han alcanzado los conocimientos
y habilidades que se consideran
necesarios para manejarse de
forma satisfactoria en la vida social y
laboral o proseguir sus estudios”.
Este concepto por su acepción en
ocasiones transmite la idea de que el
alumno es un fracasado, lo que afecta
su autoestima y su confianza, esta
transferencia del concepto ha conducido
a tratar de utilizar otro término
como el de “alumnos con bajo rendimiento
académico”, el fracaso escolar
no sólo depende del alumno sino
que se determina en función de los
conocimientos generales y específicos
de la sociedad y de las habilidades
que se exigen para incorporarse a
ésta y al mundo laboral, es limitante
“…centrar el problema del fracaso en
el alumno y olvidar la responsabilidad
de otros agentes e instituciones
como las condiciones sociales, la
familia, el sistema educativo o la propia
escuela”.
La OCDE propone siete lineamientos
claves a manera de guía para ser considerados
por los responsables de la
formulación de políticas, para reducir
el fracaso escolar:
- La detección y acción tempranas
son más eficaces.
- Se requiere un frente de apoyo
amplio.
- Una eficiente coordinación de
esfuerzos, que presupone una definición
clara de responsabilidades.
- Es necesario combinar enfoques y
evaluar políticas.
- La participación activa de profesores
y directores de centros escolares
es esencial.
- Tomar en cuenta las necesidades
individuales de los alumnos es un elemento
clave.
- El costo de las iniciativas para prevenir
o superar el fracaso escolar
debe verse como un seguro contra
costos mayores.
Hoy en día las Organizaciones Internacionales
marcan los lineamientos
de países desarrollados y subdesarrollados,
prestando gran interés a
estudios sobre el rendimiento escolar
o académico, de carácter nacional o
institucional ya que “… de no existir la repetición y la deserción escolares,
países como Francia o Bélgica, por
ejemplo, han estimado que podrían
reducir su gasto educativo en 30% y
10% respectivamente”.
En cuanto al término de rendimiento
escolar se ubica como:
“…una expresión valorativa particular del
proceso educativo que se da en el marco de
la institución escolar. Este proceso, al incorporar
el conjunto de relaciones pedagógicas
y sociales que inciden en la institución,
condiciona al rendimiento, ya que éste está
subordinado a todas las variaciones, contradicciones,
cambios y transformaciones del
mismo proceso”.
Además de presentar expresiones
escolares llamadas manifestaciones
específicas y que lo afectan en distintos
grados y niveles, las cuales son:
“…aprovechamiento escolar, calificaciones,
aprobación, reprobación,
repetición, deserción, egreso, eficiencia
terminal y titulación”.
Esta serie de manifestaciones además
de todo, no son un fenómeno
independiente,“sino que hasta cierto
punto es ya una cristalización de la
personalidad del alumno, aunque es
evaluada por el maestro, con base en
normas del sistema escolar, que a su
vez refleja las aspiraciones y normas
de la sociedad y la cultura”.
Cabe mencionar que en lo que al concepto
de reprobación se refiere, es en
conclusión una forma de manifestación
del rendimiento escolar, “el cual
es calificado con determinadas notas
escolares a partir de las cuales se determina
la condición de aprobación”,
esta condición es determinada por el
alumno y el docente.
La Facultad de Medicina
Una dificultad muy grande que existe
en la Facultad de Medicina es el alto
índice de alumnos que no acreditan o
reprueban una asignatura durante el
periodo escolar “2002 a 2003 se
observó en los ciclos básicos un índice
de reprobación de 36%, de los
1,500 alumnos inscritos en primer
año, 534 fueron repetidores”.
La Facultad de Medicina para la enseñanza
de las ciencias básicas (primero
y segundo año de la carrera) cuenta
con diferentes modelos de enseñanza,
describiremos al primero en el
que participan cinco grupos de primer
año, que de acuerdo con el:
“Programa de Alta Exigencia Académica, se
inicio en noviembre de 1991, en 10 facultades
y escuelas con la meta común de establecer
condiciones de trabajo para favorecer
el compromiso y la superación
académica permanente de todos los involucrados.
Se planteó como un programa piloto
que permitiera introducir innovaciones
educativas que una vez evaluadas, pudieran
generalizarse al resto de la población, en
esta facultad recibió el nombre de Núcleos
de Calidad Educativa (NUCE)”.
El propósito de este programa es
ensayar metodologías de enseñanzaaprendizaje
para la formación de
médicos capaces de resolver con eficacia
y eficiencia los problemas de
salud de la población del país. Para
ingresar a este programa el alumno
debe tener un promedio de preparatoria
mínimo de 8.5, haberla cursado
en tres años sin ninguna materia
reprobada, estar dentro de los 200
primeros lugares del examen diagnóstico
aplicado para ingresar a la
Facultad, y la aceptación de él mismo
para formar parte del proyecto NUCE.
Los métodos de enseñanza que se
utilizan en los cursos son: Clases teórico
prácticas, Introducción al Laboratorio
de Investigación y el Aprendizaje
Basado en Problemas.
En tanto, en el segundo modelo se
utiliza de manera preferente la estrategia
de Aprendizaje Basado en Problemas
en el que participan dos grupos
de primer año.
“Norman y Schmidt fueron los iniciadores y
promotores de las dos experiencias más
ejemplares de ABP, una en McMaster (Canadá)
y la otra en Maastricht (Holanda), han
investigado con precisión como se aprende
a razonar clínicamente como expertos y
cuál es el proceso de aprendizaje que se
genera”.
De acuerdo con Elstein y sus colaboradores,
una facultad de medicina debería
ser capaz de afirmar que sus egresados
“…se han enfrentado a un conjunto de
problemas con ejercicios preclínicos y
clínicos que por tanto garantizan su
competencia para diagnosticar y tratar
estos problemas.”
El plan único de estudios de la licenciatura
consideró relevante poner en
práctica una metodología educativa
innovadora, por esta razón desde
1993 se han puesto en marcha acciones
para conocer difundir aplicar y
evaluar el ABP, la cual:
“…es una estrategia educativa centrada en
el estudiante y orientada a desarrollar no
sólo el juicio crítico sino, además, el razonamiento
clínico, el hábito por el estudio independiente
y el trabajo en equipo mediante
un aprendizaje activo y significativo (Barrows
y Tamblyn). Consiste también en
enfrentar a los estudiantes ante un problema
o situación determinada –similar a lo
que enfrentará en su vida profesionalcomo
punto de partida para identificar
necesidades de aprendizaje (Walton y
Mathews)”.
El tercer modelo es el modelo clásico,
en él participan 33 grupos de primer
año, el modelo toma en consideración
las propuestas de Abraham
Flexner,
“…reconocido como el autor más importante
de la era científica de la medicina
tiene gran influencia en la enseñanza de la
medicina en dos aspectos: 1) promover el
estudio de dos años de ciencias básicas
como fundamento para la enseñanza clínica
y 2) el de favorecer el desarrollo de un
pensamiento hipotético deductivo, como
fundamento al razonamiento clínico…”
La enseñanza clásica es uno de los
modelos que se pudo observar en
pleno ejercicio, no se puede generalizar,
pero en esencia se caracteriza por
clases expositivas, por parte del
maestro, la utilización de tecnologías,
como el cañón, las diapositivas, el
monitor, las prácticas de laboratorio
con el microscopio, o dependiendo
de la asignatura pueden ser de carácter práctico con los cuerpos del anfiteatro,
o en prácticas de campo realizando
actividades básicas de prevención,
como vacunas. Por parte del
alumno se promueve la búsqueda de
conocimientos, y la habilidad de
manipular conceptos, así como la
comprensión de la información es
tradicional, puesto que aún mantiene
la relación de transmisión del conocimiento
se halla centrada en el docente,
aunque contiene elementos que
permiten la participación del estudiante.
Los estudiantes con frecuencia permanecen
en esta Facultad por su
prestigio en la formación de los mejores
médicos del país, tal vez por esto
en ocasiones se duda ante el cambio,
ya que la Facultad se caracteriza por
su excelencia académica, así se percibe
en un estudio realizado por el
sistema de Seguimiento de Egresados
del ciclo 2003 donde se obtuvo un
porcentaje en el que 92% de los egresados
afirman estar satisfechos con la
calidad de la educación y con la decisión
de haber estudiado en ella.
La asignatura de Biología Celular y
Tisular, es una materia básica, es obligatoria
en primer año y optativa en
maestría, doctorado y especialidad, se
imparte a 1,000 alumnos de nuevo
ingreso aproximadamente y 400 que
son recursadores de la materia, tiene
una duración de un año escolar.Como
ya se mencionó cuenta con los tres
modelos de enseñanza expuestos.
La evaluación de la asignatura comprende
dos instantes, la teoría y la
práctica, durante el año académico
se realizan cuatro exámenes departamentales,
éstos los elabora la Coordinación
de Enseñanza del Departamento,
son de opción múltiple y se
califican en un rango de cero a diez
puntos, su aplicación es de manera
simultánea a todos los alumnos que
se encuentran distribuidos en 40 grupos,
el valor de este examen es de
50% y el otro 50% corresponde a la
calificación que el profesor asigna
antes de cada examen departamental
de acuerdo a sus propios criterios.
Cuando el promedio de los cuatro
exámenes parciales en global es de
nueve o diez, los alumnos quedan
exentos de los exámenes finales, en el
caso de no alcanzar la exención, se
presenta un examen final ordinario,
con una fase teórica y una práctica,
de no aprobar se puede realizar una
segunda vuelta de examen ordinario
y si no se acredita se tiene derecho a
examen extraordinario.
Método
El diseño de esta investigación es de
tipo causal, expos-facto no experimental,
puesto que “…lo que hacemos
en la investigación no experimental
es observar fenómenos tal y
como se dan en su contexto natural,
para después analizarlos”, es transversal
ya que “…se recolectan datos
en un solo momento, en un tiempo
único”.
El informe del índice de reprobación
de la asignatura se conoció con los
resultados del primer examen departamental.
La calificación de los exámenes
departamentales es computarizada
y son realizadas por un
departamento externo al Departamento
de Biología Celular y Tisular.
Éste departamento envía los resultados
del examen en un listado por
grupo.
Al obtener estos datos se identificó a
los alumnos que no han acreditado
la materia y se hizo un registro de
estos alumnos, con su posterior localización teniendo como plataforma la
base de datos previamente realizada
de éstos; sin embargo, para realizar la
entrevista se acudió a su búsqueda
en los laboratorios del departamento,
la entrevista fue de carácter confidencial,
y con la debida explicación
del porqué de ésta, cabe agregar que
algunos alumnos manifestaron al
entrevistador su interés por conocer
los resultados.
Resultados
El total de estudiantes fue de 372 en
la Figura 1 se aprecia la reprobación
por modelo de enseñanza, la cual
cuenta con un mayor índice en el
modelo ABP, siguiéndole el modelo
tradicional y con un bajo porcentaje
el modelo NUCE. Así mismo se observa
la población total por cada modelo
de enseñanza.
Conclusión
Los modelos de enseñanza de acuerdo con los resultados se indican ciertas
diferencias en el desempeño académico de los estudiantes; el modelo ABP
presenta el más alto porcentaje de reprobación, si bien no es justificación
debe, tomarse en cuenta que este modelo es innovador en la Facultad, es la
primera vez que se aplica, por tanto resulta inadecuado que un formato de
enseñanza constructivista se evalué con exámenes departamentales conreactivos
de opción múltiple que denotan el estilo conductista, es pertinente
modificar la estructura del examen sumativo por un examen formativo.
En el modelo tradicional, la reprobación (26.6%) es más baja que en el modelo
ABP, pero más alta que el NUCE. En comparación los grupos NUCE presentan
un menor índice de reprobación, cabe preguntarnos que es con lo que
estos grupos cuentan que los otros grupos no, así mismo los resultados indican
la necesidad de verificar los modelos NUCE y ABP para saber que es lo que
puede aportar uno en el otro con el fin de mejorar el desempeño académico
de los estudiantes, ya que ambos en esencia buscan que los estudiantes
aprendan a aprender y que desarrollen sus capacidades de investigación y
resolución de problemas.
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