muchas formas configura nuestras concepciones sobre la vida e incluso sobre la política. El libro también nos ofrece una reflexión sobre el papel de la escuela en la búsqueda de una sociedad democrática desde una pedagogía crítica, que con la debida reflexión se puede pensar para otras circunstancias.
El libro nos introduce en una problemática actual, pero desde una mirada diferente, pues la tesis de Giroux reúne diversas corrientes de pensamiento, tales como la reconstructiva (teóricos estadounidenses de la primera mitad del siglo XX), el feminismo y la teología de la liberación, para construir una idea diferente a la conservadora y a la liberal, sobre la ética y la moral en la escuela y la sociedad, que sustenten una teoría de la democracia que considere a los sujetos como ciudadanos participativos en la fundamentación de una sociedad abierta, contraria a las actuales formas de dominación y de ideologías como la neoliberal o el fundamentalismo, así mismo reclama la reconstrucción de la noción de ciudadanía y el reconocimiento a las relaciones de poder en el aula.
El discurso de este autor tiene como eje a la historia, la ubica en un lugar significativo y determinante en el concepto de democracia y en la vida comunitaria.
A partir de examinar las ideas y corrientes mencionadas, el autor construye una propuesta que se vale del análisis del concepto de autoridad, y autoridad emancipatoria, para desarrollar una teoría de la enseñanza escolar, que conceptualice al aula y la experiencia cotidiana de las escuelas como espacios para la transformación y el debate, esto es, darle voz al estudiante, el maestro como intelectual, recuperación de la discusión de los movimientos sociales, analizar el poder en las relaciones escolares, -entre otros elementos- que el autor señala como indispensables para la transformación de las escuelas, que en su devenir se construyan como espacios sociales donde se practique la democracia.
Este libro esta pensado para los maestros, a los cuales hace la invitación a concebirse como intelectuales transformadores, que tomen su lugar como agentes de cambio educativo y social. La perspectiva de Giroux es radical y su estilo es directo y crítico, su libro nos convoca a la reflexión sobre las formas de democracia posibles, pero sobre todo a creer que la construcción de la democracia como una forma de vida comunitaria es posible; para lo cual, la educación ciudadana, la consideración de los discursos de las minorías y el rescate de la utopía, resultan imprescindibles. |