Rubén García Martínez
Mtro. en Pedagogía. FFyL. UNAM. Director Escuela de Relaciones
Comerciales Internacionales. UIC
rubengarciamtz@yahoo.com
Rebeca Rodríguez Minor
Mtra. en Relaciones Internacionales. Universiteit Van Amsterdam.
Coordidnadora Académica Escuela de Relaciones Comerciales
Internacionales. UIC
rerodriguez@uic.edu.mx |
El planteamiento de problemas por el
docente y su consecuente solución
por parte del educando, como forma
de enseñanza, lo encontramos en la
Grecia Clásica con el Método creado
por Sócrates (470 ó 469 a.c. al 399
a.c.). Actualmente se pueden identificar
múltiples manifestaciones de esta
estrategia de enseñanza-aprendizaje,
en un continuo de casos que van
desde la formulación de preguntas
por parte del profesor a sus alumnos
durante el desarrollo de la clase -sin
importar el nivel educativo de que se
trate- hasta la organización completa
de un currículum de enseñanza superior.
Ausubel se ocupa de esta forma
de abordar la enseñanza y muy especialmente
el aprendizaje en los
siguientes términos:
“[…] La resolución de problemas se
refiere a cualquier actividad en que
tanto la representación cognoscitiva
de la experiencia previa como los
componentes de una situación problemática presente son reorganizados
para alcanzar un objetivo predeterminado”; y continúa el autor:“…
En la resolución de problemas hay,
desde luego, aprendizaje por descubrimiento
[…]”
Consecuentemente, la solución de
problemas en el aula forma parte de
la naturaleza misma del aprendizaje
significativo por recepción y en particular
por descubrimiento, tal como lo
propuso en su obra Ausubel; de ahí
que sean consistentes con la corriente
psicológica de corte constructivista,
las propuestas educativas centradas
en la solución de problemas, a
condición de que se cumplan los
supuestos que el propio autor señala.
Una expresión muy elaborada de su
aplicación lo constituye el Aprendizaje
Basado en Problemas (ABP), que se
aplica en las escuelas y facultades de
distintas partes del mundo, en las que
se han revolucionado los procesos
formativos de jóvenes profesionales
de la salud a partir de la transformación
misma del currículum.
De acuerdo con José Venturelli:
“[…] Un currículum renovado, cuyas características
impliquen un cambio completo
del enfoque educacional, debe ser cuidadosamente
definido. Dado que en un programa
centrado en el estudiante y de integración
curricular constante, la metodología de
autoaprendizaje [sic] y el uso de problemas
son lo central, es entonces muy importante
que los objetivos de la escuela y de cada
período (por ejemplo unidad,semestre,año,
bloque) estén muy claramente especificados.
[…] En esta situación, el estudiante
juega un papel central en su educación y ya
no es más el ser pasivo a quien se le entrega
información que debe recibir sin ningún
sentido crítico y a quien se le exige tan solo
repetir en pruebas y exámenes para obtener
evaluaciones sumativas que no han
demostrado relación alguna con la calidad
profesional requerida[…]”.
De hecho el enfoque que adopta este
autor descalifica la práctica frecuente
en el salón de clases consistente en formular preguntas y plantear problemas
por parte del profesor, por
considerar que es una alternativa
incompleta y por lo tanto poco eficiente
a la luz del perfil profesional
del egresado de una institución de
enseñanza superior y lo expresa en
los siguientes términos:
“[…] El aprendizaje basado en problemas
implica que los estudiantes sean estimulados
a ver el conjunto, saber desglosarlo en
sus partes y reintegrar los conocimientos en
forma relevante. Usar ´casos´ para que simplemente
el estudiante siga encerrado en el
mundo de un ramo, sin conectarlo con otras
disciplinas, es un error frecuente. Mientras
los docentes vean que su función es independiente
del conjunto de los objetivos
globales, es poco probable que se pueda
integrar el conocimiento dentro de una profesión
específica […]”.
Son comprensibles las afirmaciones
de Venturelli si se ubica su trabajo
educativo en el contexto de los procesos
de re-diseño curricular de
escuelas de Medicina en las que ha
podido intervenir; sin embargo se
considera que su propuesta no cancela
otras alternativas pedagógicas
que pretenden contribuir a desarrollar
en los estudiantes estrategias
cognitivas para la solución de problemas,
sean éstos de carácter académico
o de la práctica profesional, tratándose
de los estudios superiores.
Se reconocen los aportes innovadores
que hace a la práctica educativa la
corriente del ABP, sin embargo en la
Escuela de Relaciones Comerciales
Internacionales (R.C.I.) no se aplica el
método tal como ocurre en otras
instituciones relacionadas con la educación
médica, lo cual no cancela la
posibilidad de recibir su influencia
benéfica.
La Escuela de R.C.I. posee dentro de
su contexto académico, el concepto
de “Materia-Eje”; por lo tanto cualquier
integrante de la comunidad formada
por alumnos y profesores
puede verbalizar en la actualidad su
significado, dado que a partir del mes
de enero del 2005 tuvo su primera
manifestación en las aulas, así como
en la reuniones de profesores, previas
al inicio del semestre y esta práctica
se ha mantenido constante hasta la
fecha. Un rasgo distintivo que acompaña
a la definición del concepto, es
la fuerte carga emotiva que le da un
carácter idiosincrásico al significado y
a la materialización de éste, según
quiénes sean los profesores y los
estudiantes que participan en su realización,
lo que le confiere una gran
diversidad de significados, vinculados
a cada situación particular; así que en
el momento presente, cobra relevancia
llevar a cabo un esfuerzo de conceptualización
que sea útil para facilitar
la comunicación al interior y fuera
de la propia Escuela.
La Materia-Eje se entiende como un
conjunto variable de actividades educativas
de carácter co-curricular (ésta
es una diferencia básica frente al
ABP), que son estructuradas a partir
de un problema académico que
puede estar derivado de uno de los
programas educativos que se esté
impartiendo en cualquiera de los
ocho semestres de la carrera y que es
seleccionado previamente por la
Coordinación Académica de la Escuela;
las actividades educativas son realizadas
por profesores y alumnos a lo
largo del semestre escolar y tiene
como producto tangible al término
del proceso, una propuesta de proyecto
de comercio internacional, elaborada
en forma grupal por los estudiantes,
bajo la guía de un profesor
responsable con quien se establece
una relación de experto-novato y
contando con la colaboración del
resto de los catedráticos de ese grupo
escolar, quienes destinan dentro de
cada una de sus sesiones de trabajo
semanal, veinte minutos como máximo
de su tiempo disponible de clase.
Se espera que el proyecto en cuestión
sirva a los fines de un microempresario
interesado en exportar
su(s) producto(s) y por lo tanto, éste
se compromete a suministrar desde
el origen del proyecto de exportación,
la información necesaria para su
formulación; es necesario aclarar que
durante los cuatro primeros semestres
de la licenciatura, los proyectos a
realizar no cumplen con esta última
característica.
Como se desprende de lo expuesto, la
noción de integración se encuentra
presente en más de una forma al
desarrollarse en la práctica el concepto
de Materia-Eje; por una parte se
hace necesario el establecimiento de
una coordinación de tipo horizontal
en el desarrollo del plan de estudios,
ya que el resto de las asignaturas que
se estudian simultáneamente en un
semestre escolar, son tributarias en
mayor o menor medida de una a
saber: de aquella que fue seleccionada
como estructura académica integradora
del proyecto de comercio
internacional; esto ocurre gracias a la
cualidad de complementariedad que
existe entre las diferentes asignaturas
del plan de estudios; lo que abre la
posibilidad de incluso, integrar asignaturas
de diferentes licenciaturas a
partir de un enfoque interdisciplinario,
como es el caso de las carreras de
Derecho y Negocios que participan
de este proyecto junto con la Escuela
de R.C.I., a partir de enero del 2007.
Por otra parte, se posibilita el acercamiento
y colaboración de los profesores,
alrededor de la figura de liderazgo
de aquel catedrático que fue
nombrado como Responsable de
Materia-Eje. Dentro del salón de clases,
también ocurre un proceso colaborativo
al abordar los estudiantes la
solución del problema, desde la perspectiva
del trabajo grupal.Tanto en el
caso de los profesores, como en el de
los alumnos,ocurre un proceso social
de integración, como fruto de compartir
un mismo objetivo; pero el
resultado más valioso de todos los
procesos involucrados, es la posibilidad
de que los estudiantes que participan,
logren establecer vínculos
cognitivos integradores entre conceptos
y relaciones lógicas de dos o
más asignaturas, como resultado de
abordar simultáneamente diferentes contenidos disciplinares y un problema
real del entorno económico de
una micro-empresa, generándose así
la posibilidad de que los alumnos
aprendan a solucionar problemas de
la vida profesional; a este respecto,
cabe mencionar lo dicho por Juan
Ignacio Pozo Muncio:
“…No se trata solo de enseñar a resolver
problemas, sino también de enseñar a plantearse
problemas, a convertir la realidad en
un problema que merece ser indagado y
estudiado. Tal como requiere el objetivo
educativo antes mencionado, el aprendizaje
de la solución de problemas solo se convertirá
en autónomo y espontáneo, trasladándose
al ámbito de lo cotidiano, si se genera
en el alumno la actitud de buscar respuestas
a sus propias preguntas/problema, si se
habitúa a hacerse preguntas en lugar de
buscar solo respuestas ya elaboradas por
otros, sean el libro de texto, el profesor o la
televisión. El verdadero objetivo final de
que el alumno aprenda a resolver problemas
es que adquiera el hábito de plantearse
y resolver problemas como forma de
aprender…”
Se debe reconocer que en la actualidad
no se cuenta en la escuela, con
evidencias suficientes de la medida
en que se cumple o no con la finalidad
anterior, sin embargo se acepta
que Pozo señala el camino correcto.
Para el arranque del proyecto de
Materia-Eje es necesario contar con
un problema académico a resolver y
para que éste se formule adecuadamente,
debe plantear a los estudiantes
un desafío intelectual lo suficientemente
significativo para mover su
interés y para el cual no tienen todavía,
una solución satisfactoria; es
necesario que dicho problema se
encuentre ubicado dentro de las
posibilidades cognitivas presentes y
futuras de los alumnos y en cuya
resolución será necesario que inviertan
la energía y el esfuerzo suficientes
para aprender nuevas soluciones del
campo laboral. Por lo tanto, el
Responsable de Materia-Eje en colaboración
con el resto de los profesores
debe ser capaz de dar respuesta a
la siguiente interrogante, antes de
plantear el problema académico a
sus estudiantes: ¿Qué pregunta(s)
estrechamente relacionada(s) con la
Materia-Eje encierra(n) el potencial
cognitivo suficiente para generar en
los estudiantes el interés necesario
para buscar la(s) respuesta(s) apoyándose
para tal efecto en los conocimientos
previos de la Licenciatura, así
como en aquellos que habrán de
adquirir en las diferentes asignaturas
del presente semestre escolar?
Una vez definido el problema por los
Responsables de Materia-Eje, mismo
que habrá de abordarse en el salón
de clases, se abre un amplio margen
de posibilidades para transformarlo
en un nuevo proyecto de comercio
internacional, gracias a la intervención
de los estudiantes bajo la guía
de sus profesores; y si bien es cierto
que existe una gran flexibilidad para
abordar su solución, poniendo en
juego la inventiva y la imaginación de
los participantes, también lo es que
su abordaje no debe apartarse sensiblemente
de un proceso lógico y psicológico
que los lleve de manera eficaz
a un resultado válido; es decir, la
conveniencia de un proceder metódico.
De acuerdo con David P. Ausubel,
existen etapas y estrategias cognitivas
para abordar la solución de problemas
en el proceso de enseñanzaaprendizaje,
mismas que se deben
cumplir para una adecuada aplicación
de esta estrategia y al respecto
nos dice:
“…Como descripción formal de las sucesivas
etapas temporales del pensamiento, el
planteamiento de Dewey, de 1910, no ha
sido mejorado apreciablemente en los
pasados sesenta años. Concuerda, en términos
generales, con la sucesión de operaciones
y las interrelaciones consecutivas del
aprendizaje por recepción y del aprendizaje
por descubrimiento que se han delineado
antes como características de las fases sucesivas
de la resolución de problemas. En el
orden dado, las cinco etapas de resolución
de problemas consisten en:
1) Un estado de
duda, de perplejidad cognoscitiva, de frustración
o conocimiento de la dificultad.
2) Un intento por identificar el problema,en
el que se incluye una designación, más bien
inespecífica, de los fines perseguidos, la
laguna que debe llenarse o la meta que hay
que alcanzar, todo esto definido por la
situación que plantea el problema.
3) Relacionar estas proposiciones de planteamiento
del problema con la estructura
cognoscitiva, lo cual activa las ideas antecedentes
pertinentes y las soluciones dadas a
problemas anteriores que, a su vez, son
reorganizadas (transformadas) en forma de
proposiciones de resolución de problemas
e hipótesis.
4) Comprobación sucesiva de las hipótesis y
replanteamiento del problema de ser necesario.
5) Incorporar la solución acertada a la
estructura cognoscitiva (comprenderla) y
luego aplicarla tanto al problema presente
como a otros ejemplares del mismo problema.
En realidad, desde luego, no todos los casos
de resolución de problemas manifiestan
todas esas etapas ni siguen el mismo orden
consecutivo. Gran parte del pensamiento
creativo, por ejemplo, toma atajos o acorta
muchos de los pasos de esta secuencia…”
¿Cómo se refleja la figura 1 en la
práctica de la materia eje?
Los profesores plantean el problema
a los alumnos en diferentes momentos
de la carrera: de 1° a 4° semestre
invitan al alumno a cuestionarse e
interesarse por la evolución y desarrollo
que han tenido algunas empresas
posicionadas en el comercio, a
nivel nacional e internacional. Así, el
alumno comienza a plantearse ciertas
interrogantes que le permitan
solucionar académicamente los
obstáculos o problemáticas perceptibles
en dichas empresas, como por
ejemplo: su capacidad de inserción
en nuevos mercados internacionales,
logística y/o estructura de trabajo y
administración interna de las empresas,
etcétera. En este sentido, al iniciar
con el análisis de empresas estructuralmente
eficientes, los alumnos evolucionarán
a crear sus propios planteamientos
del problema,
proponiendo la creación de nuevas
empresas, ya sea comercializadoras o
emprendedoras (desarrolladoras de
productos de exportación), donde
ellos mismos se vuelven creativos e
innovadores, definiendo sus propias
necesidades internas: logística de
producción y/o comercialización, estructura interna empresarial, promoción
directa, etcétera. Así, el alumno
va generando, por medio de sus
aptitudes y conocimientos adquiridos
en la carrera, estrategias que le
permitan a su “empresa simulada”,
tomar decisiones más certeras, que la
lleven hacia un estado de equilibrio
eficiente. Es aquí donde el alumno da
inicio a la solución del problema y
gracias a esta primera experiencia,
será mucho más fácil para él, afrontar
los casos prácticos reales que analizará
en futuros semestres. VER FIGURA 1
De 5° a 8° semestre, cuando los alumnos
ya trabajan con casos prácticos
reales (PyMEs), el planteamiento del
problema se implementa cuando los
alumnos logran definir cuáles son las
necesidades básicas de desarrollo
que urge implementar en la empresa
a analizar. Para definir dichas necesidades,
el profesor actúa como “facilitador”
del alumno hacia su propia
resolución de la problemática y el inicio
de la solución del problema se da
cuando los alumnos comienzan a
investigar sobre las alternativas con
que cuenta el empresario para mejorar
su situación empresarial; sobre todo
en el ámbito del comercio exterior.
El acopio de la información se lleva a
cabo cuando el trabajo en equipo,
dentro de un grupo escolar, se hace
más evidente; es decir, cuando los
alumnos reúnen los factores investigados
y analizados por cada uno,
para integrar ideas, opiniones, propuestas
y observaciones que permitan
perfilar la información hacia un
solo proyecto integrado.
Una vez que se han homogeneizado
las ideas e investigaciones realizadas
por el grupo escolar se da a conocer
el proyecto final al empresario, concluyendo
así la resolución propia del
problema.
Después de desarrollar la descripción
precisa de lo que es “Materia Eje” y
cómo ésta se desenvuelve en las
aulas semestre a semestre, en esta
última parte nos enfocaremos a precisar
la evolución que ha tenido el
Proyecto:
Gracias al constante impulso que se
le ha dado al Proyecto de Materia Eje,
desde el primer semestre del ciclo
escolar 2005, se vislumbra un mayor
nivel de compromiso por parte de los
profesores y alumnos y, por lo tanto,
una mejor calidad en los proyectos
resultantes.Así, en el segundo semestre
del año escolar 2006, se alcanzó
un nivel de participación de los profesores
del 84% (de una planta docente
de 57 profesores).
Una de las estrategias que ha servido
para impulsar el compromiso y la participación
de la gran mayoría de los
profesores para con el Proyecto de
Materia Eje, ha sido la estrategia de
“rotar” semestre a semestre, las materias
(y por ende los profesores) que
serán líderes – coordinadores del proyecto
a desarrollar en cada grupo/semestre correspondiente.Así, para el
primer semestre escolar del 2007, el
95% de los profesores han tenido la
experiencia de coordinar un proyecto,
asumiendo una mayor responsabilidad
y compromiso con el Proyecto,
con los alumnos, con la Escuela en
general y con el empresario (en el
caso de las materias de 5° a 8° semestre);
desarrollando un ambiente de
integración interna.
Las reuniones de trabajo realizadas
en cada inicio de semestre en apoyo
al Proyecto, funcionan como otro elemento
integrador, donde los profesores
expresan sus ideas, propuestas
y opiniones sobre la evolución y
estructura de Materia Eje, compartiendo
el diálogo con los integrantes
del mismo. Simultáneamente, se
organizan conferencias enfocadas a
describir y explicar de manera profunda,
cuál es el objetivo y la intención
del Proyecto.
Después de cuatro semestres continuos
de implementar este proyecto, se ha observado en los alumnos de
R.C.I., el desarrollo de conocimientos,
actitudes, valores y destrezas indispensables
para su buen desarrollo
profesional: la costumbre del trabajo
en equipo, la capacidad de investigación,
la implementación práctica de
los conocimientos adquiridos en
cada materia, la interrelación existente
entre las materias cursadas, mayor
consciencia sobre su perfil de egreso,
mayor comunicación e integración
con sus profesores y con la Dirección
de la Escuela y considerar al Proyecto
de Materia Eje como parte integral de
su carrera y de su aprendizaje.
El segundo semestre escolar del
2006, puso un nuevo reto a este proyecto,
pues a partir de ese momento,
los alumnos trabajan el Proyecto con
microempresarios reales mexicanos
(PyMEs), que necesitan de consultorías
comerciales para poder exportar
sus productos en un futuro próximo
y/o mejorar su logística y estructura
interna de trabajo. Así, la ERCI fomenta
el Principio Rector de Orientación
Social de la Universidad Intercontinental,
por medio del apoyo al desarrollo
social y económico de microempresarios
nacionales.
Gracias a los logros obtenidos a lo
largo de dos años de implementación
del Proyecto de Materia Eje en la
Escuela de Relaciones Comerciales
Internacionales, la nueva meta que se
persigue es el Proyecto Interescolar,
donde se pretende que la Materia Eje
pase a un nivel ulterior, por medio de
la integración de tres Licenciaturas
UIC: Relaciones Comerciales Internacionales,
Derecho y Negocios, desarrollando
un proyecto de consejería
empresarial de manera conjunta,
con el firme propósito de apoyar al
microempresario por medio del aporte
de los conocimientos adquiridos
en las tres carreras, por parte de los
alumnos de 8° semestre.
A continuación se presenta un esquema
sobre la funcionalidad del Proyecto
Interescolar:
Para llevar a cabo este nuevo plan de
trabajo conjunto, se han implementado
plenarias con alumnos, profesores,
coordinadores y el empresario, para
expresar las dudas, hacer propuestas
y consensuar los criterios y la información
ya analizada. Así, a mediados
del presente semestre enero–mayo
del 2007, ya pueden visualizar nuevas
actitudes y valores inculcados en la
Universidad: integración colegiada,
reforzamiento del trabajo en equipo
con diferentes puntos de vista, perspectivas
y conocimientos, aprendizaje
diversificado y mayor identificación
con nuestros tres Principios
Rectores: Alto Nivel Académico,
Orientación Social e Inspiración Cristiana,
que son la base de este Proyecto
y del quehacer de la Universidad
Intercontinental.
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