Inicio Contacto Directorio Revista Articulos Numeros Anteriores  

COLABORADOR INVITADO

 

La Virtualización de los Procesos Educativos

 
Rubén Edel Navarro
Dr. Inv. U. Ver. Miembro del SNI
redel@uv.mx/redel@gmail.com

 

Introducción
Para aproximarnos al fenómeno de la virtualización de la educación y su relación con el desarrollo de tecnologías de la información y comunicación (TICs) es necesario señalar que el primero va más allá de la instrumentación del proceso de enseñanza-aprendizaje- evaluación, debido a que comprende todas las alternativas y propuestas de mejora del acto educativo en los entornos virtuales de aprendizaje.

La educación en la postmodernidad, con la velocidad abrumadora de avances tecnológicos y acontecimientos humanos, se configura como un factor social trascendente y protagonista en una época de la historia de la humanidad en la cual se lucha por conseguir cambios fundamentales en los procesos evolutivos de la sociedad a partir de comprender y explicar una realidad con diferentes procesos complejos, que hasta hace poco, sólo el científico estaba a cargo de investigar para entender su lógica o racionalidad.

Los educadores hemos tenido la necesidad de buscar una nueva forma de interacción para lograr que el aprendizaje aproveche el vasto poder de las computadoras, el video, las TICs, la telemática y, que todo ello, permita mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje- evaluación.

En la actualidad la “virtualización” educativa no sólo hace referencia a una “realidad”, sino que se convierte en una necesidad y alternativa para el desarrollo social y económico de las naciones, en donde la formación y/o educación a distancia, on line, digital ó virtual, permite a estudiantes, profesores, facilitadores y administradores, tener un lugar de encuentro educativo en donde se fomente la autonomía del alumno a través de la búsqueda independiente del conocimiento, de manera paralela con el desarrollo de sus habilidades para el trabajo colaborativo en espacios virtuales.

Sabemos que el reto en la educación a distancia virtual se encuentra en la vinculación entre saber y pensar, entre enseñar e investigar, ya que el nivel de pensamiento, conocimiento e investigación, determinará su capacidad para brindar la formación académica que no solamente incida en la dimensión escolar ó universitaria, sino que logre permear las esferas personal y social de nuestras comunidades.

La virtualización en la educación y la generación NET
Independientemente de tomar conciencia y responsabilidad en nuestro papel como gestores del desarrollo educativo, debemos ocuparnos de la existencia y la creación de espacios de reflexión, aprendizaje e intercambio de conocimiento sobre la Virtualización en la Educación.

Al abordar la virtualización de la educación, un referente básico lo constituyen las TICs aplicadas a la educación, con lo cual hacemos referencia a todos aquellos instrumentos y herramientas que, por una parte, ayudan a los formadores en su tarea de enseñar y por otro, facilitan a los alumnos el logro de los objetivos de aprendizaje (Cabrero, 2000,18), sin embargo, no se acota sólo a ello, sino a la perspectiva en la creación de una situación educativa centrada en el alumno, la cual fomenta su autoaprendizaje, el desarrollo de su pensamiento crítico y creativo, mediante el trabajo en equipo cooperativo y el empleo de la tecnología de punta (Ferreiro, 1999:143).

En la actualidad debido a los avances tecnológicos y a su notable influencia en los procesos educativos de las últimas décadas, es necesario considerar que los integrantes de la “generación net”, nuestros actuales alumnos, prefieren estar en permanente relación con los medios de información y comunicación en un entorno social distinto al que ofrece un aula con un docente exclusivamente expositivo y una clase ausente de interactividad (Edel, 2004). De ahí que los docentes tenemos que buscar un equilibrio técnico–pedagógico, entre el uso de los medios tecnológicos y el proceso educativo que
implica la transmisión-información de conocimientos, habilidades, actitudes y valores.

En este sentido, Zamora (2002:26) señala que el desarrollo de competencias informativas en las instituciones formadoras de docentes es relevante para mejorar los procesos de enseñanza- aprendizaje-evaluación, pues el volumen de información, el modo en que se accede, y la forma como se codifica la información, se han trasformado.

Por ello las escuelas deben cambiar y tomar decisiones relacionadas con la integración de los medios electrónicos, el acceso a la información y la incorporación de recursos virtuales a fin de hacer una escuela más activa, participativa y divertida.

Una alternativa para lo anterior es el empleo de plataformas tecnológicas, ya sea de uso libre ó bajo licencia, las cuales, en su estructura virtual cuentan, entre otros, con espacios diseñados para la evaluación del proceso educativo, generalmente denominados como “assessment center” dichos apartados presentan una gama de posibilidades didácticas entre las que se encuentran los foros de discusión sincrónicos y asincrónicos,chats,blogs, homeworks, mapas conceptuales, pruebas objetivas, grupos de trabajo colaborativo, por citar algunos. En la diversidad de plataformas tecnológicas existentes encontramos a Claroline, Fle, Dokeos, Blackboard, Learning Space y un centenar más, actualmente la muy difundida Moodle, cuyo entorno de aprendizaje resulta muy accesible para el diseño y evaluación de cursos en línea, y con el atractivo adicional para los docentes y las instituciones de ser software libre.

Consideraciones para el docente-investigador
De acuerdo con lo anterior es necesario que los docentes independientemente de que ser expertos en contenidos temáticos, podamos cubrir funciones relacionadas con las TICs, es decir, seleccionar el material y planificar su utilización desde un enfoque didáctico, facilitar y mediar las actividades para las cuales está preparado el estudiante, coordinarnos con los padres cuyos hijos tengan computadoras de escritorio, laptops, videojuegos, etc. y asesorarlos en el uso de la televisión y otros medios audiovisuales que existan en sus hogares (Sevilla, 1998:36).

Lo anterior no significa que se debe dejar todo al uso frío de las TICs, sino más bien ser promotores del desarrollo de la creatividad, del fomento a la lectura, de la imaginación, de la participación, de la reflexión, de la actividad lúdica, del uso adecuado del tiempo libre y otros; y que a través de la experiencia y mediación docente, la “interacción” con los recursos tecnológicos, se convierta en una experiencia de aprendizaje significativo para el alumno y le permita la “interactividad”, en otras palabras, la construcción social del conocimiento. Resulta importante mencionar que la revolución del acto educativo se orienta a combatir dos aspectos, en primera instancia modificar el sentido de la docencia tradicional, lo cual implica el empleo de recursos tecnológicos para la educación, para intentar convertirlos de transmisores de conocimientos a educadores; y posteriormente, capacitarlos para
cumplir cada vez mejor con su cometido (Rugarcía, 1996:26).

Respecto al modelo tecnológico y su relación con la práctica docente,Chadwick (1998:77) hace en hincapié en que es necesario establecer claramente sus intenciones y objetivos, sin limitarlos; definir sus procesos y procedimientos; especificar la manera de evaluar y de ser evaluado; es moderno en cuanto a los medios y los métodos que empleará para su funcionamiento; será eficaz en cuanto a la designación de gastos y recursos; está ordenado, coordenado e interconectado de modo lógico; está basado en el reconocimiento de que la educación es fundamentalmente una actividad humana, con participantes y resultados humanos; la participación del personal docente en el análisis, diseño, desarrollo e instrumentación es fundamental para este modelo.

Conclusión
Es necesario formar usuarios de tecnología y, desde luego, consumidores; el hecho de que una escuela esté dotada con un centro de cómputo no significa que ésta se utilice o, al menos, que se utilice con tanta frecuencia como para considerar su uso rentable (Gros 2000:29), parecería que la escuela todavía no ha respondido a las expectativas generadas, podríamos afirmar que a la necesidad de formar personas capaces de utilizar la tecnología, la institución escolar respondió sólo con alfabetización informática.

Por otra parte, los docentes debemos concientizar que nuestra tarea respecto a la tecnología no es conocer las rutinas de su uso o aplicación, su incorporación al proceso de enseñanza-aprendizaje-evaluación exige contemplar de manera distinta dicho proceso y dimensionar en qué medida afectará
a todos los elementos que lo componen. Por decirlo de otra manera, el uso de las TICs exige formación, ni la fascinación o presunción respecto a las TICs ni la huida de las mismas, o la inseguridad, son posturas aceptables hoy.

La investigación educativa sobre las TICs sólo es la punta del iceberg que forma parte de “la virtualidad en el proceso educativo”como área y objeto de estudio, lo cual supone inmiscuirse en la naturaleza de entornos emergentes de aprendizaje y su impacto en los procesos educativos.

 
   
Copyright © 2008 Paedagogium.com. Reservados todos los derechos.